Relato Corto presentado a “Cunchillos en Breve” (13)

EL MAREADO

Había llegado el otoño, pero el termómetro continuaba en 40°; miré con curiosidad al muchacho. Su cuerpo se bamboleaba sin sentido. Podría pensarse que El Camino de Santiago le estaría vedado. Supuse que esperaba el Bus 67, pero nadie podía dar esa certeza. Permanecía con las piernas encogidas, dentro de un pantalón de jean arrugado, nuevo, aunque decisivamente arrugado, tan celeste como el cielo que no daba tregua. Sus ojos permanecían cerrados; posiblemente sus ilusiones también. ¿Quién podía siquiera considerarlo humano? Era ignorado por convicción.

Mientras, el autobús se aproximaba, él cobró vida. De pronto, se incorporó de un salto, en un vano intento por demostrar que su estado de perdición no era tal. De fondo la Torre de Samanes, que casi brillaba. Entretanto el muchacho tuvo tiempo de sentarse, sobre el muro que daba espacio al descanso; pero un piedrazo inesperado le impactó en su cabeza. La herida era más grande de lo previsto, sangraba sin pausa y con el último aliento cayó al piso. Su postrimer latido le permitió sacar la lengua y sus ojos otrora cerrados, ahora permanecían abiertos, pero sin vida.

Martin Benjamin Berjer

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s