Microrrelatos presentados a “microCunchillos” II (7)

NOCHEVIEJA DEL 2202

Recibió un holograma de su colla: La citaban en Tarazona tras las campanadas. Ya no se celebraban como antaño. Cada cual contaba con su manera. Anarel acudió a la Torre de Samanes. Bien abrigada, eligió las estrellas que la guiarían en el nuevo año. Zoraida la acompañaba: Su amiga del más allá, y de otros tiempos… Un alma morisca retornada a Cunchillos, que congeniaba con su especial sensibilidad.

Un bostoniano

NOSTALGIA

Añoro aquellos años en los que las mujeres hacían cola por mí, aunque me molieran a palos para abrir un hueco en el hielo en pleno invierno. Sé que esa época de éxito pasó. Ahora me tengo que conformar con aliviar a algún turista acalorado en verano. El resto del tiempo me siento ignorado y eso que después del lifting luzco mejor que nunca, pero ya nadie se acuerda del lavadero de Cunchillos.

Lebesgue

 

OTRA HISTORIA DE ESPAÑA

Se dice que en tiempos de los romanos una ardilla podía ir desde Gibraltar a los Pirineos de rama en rama, sin pisar el suelo. Los estudios actuales niegan tal posibilidad, basándose en los datos de la flora española desde los primeros tiempos históricos. Ayer mismo divisé, desde lo alto de la Torre de Samanes, una ardilla saltando entre los árboles que un camión transportaba de Cádiz a Barcelona.

Gregorio Vega Cuesta

 

POR UNOS MINUTOS

Oyó una voz, no sabía de dónde provenía hasta que vio, a través de la ventanilla del coche, un campesino. Aún aturdida y sin saber qué pasaba, observó una señal donde ponía Cunchillos. Condujo hacia el lugar. Pronto se dio cuenta de que estaba perdida; el miedo se apoderó de ella y gritó. En ese momento se despertó frente al ordenador, le quedaban unos minutos para enviar su microrrelato.

María Isabel Nocelo Moure

 

REBELIÓN O REVUELTA

Podría haber sucedido hace tiempo, en Cunchillos o en cualquier otra ciudad; podría haberse visto por el Camino de La Herradura como peregrinación o rebelde que se disponía a tomar la Plaza de la Virgen, podría haber visto todo como si la gloria estuviera sucediendo o podría haberlo imaginado cuando se sentó sobre una roca y, mirando la luna, descubrió sus manos viejas, vacías, derrotadas.

Eduardo E. Vardé

 

REGALO DE OTOÑO

Salí de Logroño en de otoño, voy a Cunchillos a recibir una hacienda dejada en herencia por mi padre. En Arnedo vi una hermosa pastorcita, lloraba con mucha pena. El motivo era que en tres días se casaría con el dueño del rebaño, a quién odiaba. La monté en mi moto y nos fuimos. Parece que lo nuestro va en serio, pues ya tenemos dos críos de los más hermosos y nuestro amor creciendo.

Jairo Manuel Sánchez Hoyos

SAN MIGUEL Y EL DIABLO

Rezaba ante el Arcángel cubierta con pañuelo y gafas de sol para ocultar los moratones del rostro. De haber seguido acudiendo a la iglesia hubiera sabido que la talla de San Miguel había desaparecido. Pero varias costillas rotas le impidieron abandonar la cama. El mismo día en que falleció su marido, la talla regresó al altar. Nadie se percató de las gotas de sangre que asomaban de la espada.

Raúl Garcés Redondo

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